Por Natalia Muñoz Zapata
Es la tercera barrera señalada por David Sasaki en Campus Blog, y tal vez a la voz de muchos, una de las más fuertes, pues en pleno siglo XXI hay muchos países donde la gran parte de su población nunca ha tenido contacto con un computador, menos con la Internet y mucho menos saben qué es un blog o bitácora.
Según Sasaki, experto en dicho tema, la mayoría de los bloggers viven en estratos cuatro, cinco y seis; es escaso encontrar un blog de alguien que viva en estratos socioeconómicos bajos. Pero la palabra estrato no hace parte de la virtualidad, en Internet sólo existe el barrio web 2.0: allí se habla de Hotmail, facebook y gmail; algo que todo aquel que tenga acceso a este medio, conoce y sabe manejar.
Cada día hay más bitácoras en la aldea global, pero surgen de las ciudades capitales, de las ciudades cosmopolitas; difícil encontrar algunas de pueblos pequeños.
Para David “la inclusión digital debe empezar desde la escuela, a los cinco años se les debe enseñar a los niños como es el acceso a Internet y que empiecen el contacto con la virtualidad; es lo mismo que enseñarles a escribir en un papel o hasta mejor”.
Rising voices es el proyecto que este estadounidense lidera con la intensión de promover la inclusión digital por todos los rincones del planeta. Ya han lanzado varios proyectos como Voces Bolivianas el primer blog en aymara (dialecto boliviano); también surgió en Bangladesh www.narijibon.blogspot.com con la idea de que las mujeres también tienen mucho qué decir.
Sin embargo el que más nos puede dejar clara la idea de estos jóvenes creadores de blogs, es el proyecto “Hiperbarrio, historias desde San Javier La Loma para todo el mundo” http://hiperbarrio.org . Quizá muchos colombianos no sepan dónde queda este barrio, ni qué historias pueden encontrarse allí, pero para el mundo este barrio es conocido. A través de la Internet, la Comuna 13 de Medellín está mostrando otra cara, jóvenes hombres y mujeres de la zona crean sus propios blogs, cuentan documentales que luego suben a Youtube.
Con esta red de voluntarios que ha creado un grupo de jóvenes norteamericanos, el mundo ya no tiene fronteras, ni obstáculos, todos hacemos parte de una misma ciudad, ni el idioma, ni el estrato ni las diferentes ideas culturales, políticas o religiosas dividen al mundo.




